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Foto
e Historia de Sarah Jones
Es bueno para el alma encontrar un poco de paz entre
la familia y los amigos. Aunque es aún mejor para el
alma encontrar un poco de paz mientras se pasa el día
de excursión en las montañas con la familia
y los amigos.
El edificio de Tierra Nueva del Norte en Burlington fue el
punto de reunión para esta excursión. Muy pronto
dos vans que llevaban a la familia de Santiago y a la familia
Trinidad, así como varios integrantes de Tierra Nueva
enfilaron al Paso Cascade sobre las Montañas Cascade
del Noroeste de Washington.
Los niños con su energía sin fin, corrían
con alegría por todo el camino del espeso bosque. Todos
ellos, excepto Manuel, quien sólo tiene dos años
de edad y que la mayor parte del camino lo cargaron sus padres,
Marcelino y Concepción Santiago.
Conforme la gente iba subiendo la montaña, el camino
se vio ante praderas con flores silvestres de brillantes colores.
A la izquierda estaba la belleza de las flores de primavera
y a la derecha sorprendente vista de los glaciares sobre las
cimas de la nebulosa montaña.
Todos se emocionaron cuando los excursionistas cruzaron una
sección que todavía tenía un poco de
nieve sobre el camino. Pero nada fue más emocionante
que el hecho de que los niños pensaron que un oso había
cruzado en su camino.
"Venían corriendo hacia mí con unos ojos
muy grandes diciendo que había cruzado enfrente de
ellos", dijo Bob Ekblad, "Y al mirar hacia abajo
a nuestra izquierda ví una inocente y pequeña
marmota sentada ahí".
Después de caminar durante 3.7 millas, todos llegaron
al Paso Cascade descansaron y jugaron todos juntos.
Era una buena vista para recordarla para siempre. Mientras
un venado pastaba a un lado de la montaña sin preocuparse
mucho por la gente, todos juntos estaban disfrutando algo
de paz en su alma como si se sintieran en la cima del mundo.
Invierno
2001 Indice
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